¿El Por Qué De Esta Traducción? |
No, el Nuevo Testamento no fue escrito en “castellano antiguo” ni en castellano moderno. Tampoco en latín. Ni siquiera en griego, según el propio testimonio de algunos padres de la Iglesia. Por ejemplo, Jerónimo, en el año 330 de nuestra era, hablando de Pablo, dijo: “Él, siendo judío, escribió en hebreo, su propia lengua…y las cosas más elocuentes escritas en hebreo, fueron cuidadosamente traducidas al griego”. Como es evidente, el mensaje original fue dado oralmente en hebreo y luego escrito en hebreo y posiblemente traducido en vivo del hebreo al griego, por un amanuense1. Algunos tal vez fueron traducidos de un dictado hebreo a un manuscrito griego, como sugiere Jerónimo, aun cuando no todos los manuscritos hebreos existan, como no existen tampoco los manuscritos griegos originales.
“En los nombres de los tzadikim (los justos y piadosos) está también el Nombre del Todopoderoso”. “Al pronunciar el nombre de un tzadik se puede alterar la naturaleza y la creación”. “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, yo lo haré”. ( Berajot 7ª; Sefer HaMidot, Yeshua HaMashiaj).